Tratamientos para pisos de madera

¿Plastificado o hidrolaqueado? Te contamos los pros y los contras de ambas opciones para renovar tus pisos de madera.

A todas las ventajas que tiene un piso de madera –entre las que se destaca, sobre todas, su belleza incomparable– se le suma una que resulta fundamental, en especial si nos enfrentamos a la renovación de un ambiente deteriorado: la madera es un material que, pese a estar muy estropeado, puede restaurarse a su esplendor original pasando por procesos de lijado y pulido.



Sin embargo, es importante verificar primero que el piso lo tolere. Muchas veces nos encontramos con pisos muy antiguos, que ya han sido pulidos varias veces, y la madera ha perdido espesor. Hay que verificar que permita pulir una vez más, porque si están muy finas corremos el riesgo de que se partan.

Una vez pulido el piso de madera, necesitará un acabado que le brinde protección. Acá es donde aparece la disyuntiva: plastificado o hidrolaqueado. ¿Cuál es mejor? Todo depende del gusto y del uso. Ambas opciones ofrecen una buena protección para pisos de madera y el mantenimiento diario es muy sencillo y económico: un trapo húmedo.

Tratamientos para pisos de madera

¿Cuáles son las diferencias?

El plastificado es a base de solventes. Los pisos de madera plastificados son los más brillantes, con una capacidad reflectiva muy recomendable, especialmente en espacios chicos. El hidrolaqueado es a base de una laca acuosa. Para los que prefieren un brillo más natural en sus pisos de madera, es mejor optar por el hidrolaqueado. Pero, si bien brinda un brillo más discreto, también es menos resistente que el plastificado.

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> Acabados. Con el plastificado se obtiene una superficie más brillante y el material es más grueso; también se pueden lograr tonos satinados o mate. En tanto, el hidrolaqueado resulta de un aspecto más natural; también se ofrece en tonos mate, satinados o brillantes.

> Tonos. El plastificado “acaramela” el color de la madera, pero con un buen sellador se mejora ese aspecto. En el hidrolaqueado, la veta de madera luce en su esplendor natural, como si se hubiese lustrado con cera, pero con la ventaja de limpiarlo solo con un trapo húmedo.

> Tiempo de trabajo. Para poder transitar el plastificado, se necesitan de 12 a 24 horas después de aplicado. En lacas de base acuosa, el tiempo se reduce de 3 a 12 horas, pero los especialistas recomiendan dejar pasar al menos 24 horas para asegurar un buen secado.

> Olores. Las poliuretánicas tienen un olor más intenso; las de base al agua no tienen olor y no contaminan.

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